La Cueva de Maltravieso

Arxius

La Cueva de Maltravieso,
un centro referencial en el Calerizo
de Cáceres

 

 

 

La Cueva de Maltravieso, situada en el parque del mismo nombre en la ciudad de Cáceres (Extremadura), es un centro referencial en el calerizo: refugio de cazadores recolectores hace 350.000 años, centro simbólico de las comunidades del Paleolítico Superior y, finalmente espacio funerario para las sociedades agrícolas del Neolítico y de la Edad del Bronce.

 

El parque de Maltravieso, con la cueva, en la ciudad de Cáceres.

 

 

 

Las investigaciones y excavaciones realizadas por el Equipo Primeros Pobladores de Extremadura (EPPEX) han evidenciado la existencia de diversas ocupaciones humanas de especial interés. Importantes no sólo por su antiguedad, sino también por las implicaciones de subsistencia y de economía que se deducen del estudio de los restos de esas comunidades humanas.

 

El conjunto simbólico representado en las paredes de la cavidad (datado en 23.000 años), sigue siendo objeto de estudio. Al mismo tiempo se realiza, por primera vez, un seguimiento exhaustivo de las condiciones de temperatura, humedad y CO2 tanto en condiciones normales como durante los periodos de intervención arqueológica.

 

La información obtenida en el estudio de la cueva de Maltravieso es muy importante para situar, diacrónicamente, la evolución paleoecológica del calerizo y de las comunidades humanas que han vivido en él, aprovechando sus recursos hasta la actualidad.

 

La cueva de Maltravieso:
una ubicación singular

 

La cueva de Maltravieso se localiza en el interior de la ciudad de Cáceres, Extremadura, en el suroeste de la Península Ibérica.

 

 Este ejemplo singular de carst en medio urbano, es una estructura natural utilizada, de forma recurrente, por las comunidades humanas que han habitado el Calerizo desde los tiempos paleolíticos.

 

Planta de la cueva de Maltravieso

 

La Cueva de Maltravieso, tal y como la conocemos hoy en día, presenta un recorrido de unos 77 metros, aunque originalmente tenía más de 130 metros. La cavidad consiste en una serie de salas más o menos amplias interconectadas por estrechos corredores. La sección tanto de los corredores como de las salas, es de tendencia triangular, con alturas que oscilan desde los 0,40 hasta los 5 metros.

 

Situación de la cueva de Maltravieso en Europa.

 

La trayectoria es descendente, aunque muy irregular y laberíntica, llegando a los 18 m. con respecto al rasante del terreno. El inicio del recorrido actual de la cueva comienza en la Sala de la Entrada, de pequeñas dimensiones, y continúa por un angosto pasillo que desemboca en la primera área de intervención arqueológica en el interior, la Sala de los Huesos, situada a la derecha del corredor. A partir de ésta se localizan diversas salas: Sala de las Columnas, Sala de la Mesita, Sala de las Pinturas, Sala de la Serpiente y finalmente la Sala de las Chimeneas, la segunda área de excavación.

 

 El Calerizo de Cáceres: un laberinto de cuevas habitadas desde hace cientos de miles de años

 

 El Calerizo Cacereño ha sido habitado desde la prehistoria hasta la actualidad y,sus recursos explotados, bien por su valor ecológico o económico.

Los homínidos del Paleolítico hallaron los recursos necesarios para su subsistencia y la sociedad actual, durante el s. XX, encontró en las canteras de caliza un recurso económico muy productivo para la fabricación de cal común.

 

Los estudios realizados en el área cacereña y en especial los yacimientos en cueva, cuentan con un valor añadido ya que son los únicos descubiertos hasta hoy en la región que presentan secuencias estratigráficas completas en las que se incluyen materiales arqueológicos susceptibles de ser analizados desde un amplio abanico de disciplinas.

 

El Complejo Cacereño.

 

Dicha amplitud crono-cultural nos ofrece la posibilidad de estudiar todas las fases de la Prehistoria extremeña, desde el Modo 1, nunca antes documentado en la región y el Achelense de la Cueva de Santa Ana, pasando por el Paleolítico medio de los de la Sala de los Huesos, hasta llegar a los primeros indicios de los cazadores-recolectores del Paleolítico superior en la Sala de las Chimeneas.

 

Ademas, también se ha documentado la presencia de las primeras sociedades productoras, desde el Epipaleolítico en la Cueva del Conejar hasta el Neolítico y la Edad de Bronce en la Sala del Descubrimiento de Maltravieso.

 

La excavación de Maltravieso se integra dentro del proyecto Primeros Pobladores de Extremadura, cuyo objetivo es el estudio del Pleistoceno en el denominado Complejo Cacereño. Este territorio comprende el Calerizo Cacereño, donde también se encuentran la cueva de Santa Ana y la cueva del Conejar y una zona de Humedales,donde están los yacimientos al aire libre de Vendimia y el Millar.

 


El Calerizo Cacereño limita al noreste con la Sierra de Cáceres y al sur con la cuenca del río Salor y del Ayuela que discurren al pie de la Sierra de San Pedro. Esta diversidad de medios geológicos se traduce en un mosaico ecológico entre la zona del Calerizo, donde proliferan las cavidades y el agua, y la zona colindante de la cuenca del río Salor, en donde los granitos favorecen otro tipo de ecosistemas en los que los humedales y los pequeños cursos de agua estacionales son los elementos dominantes. Estos dos nichos ecológicos conforman la unidad territorial denominada Complejo Cacereño.

 

 

 

¿Cómo se formó la cueva?

 

La cueva de Maltravieso forma parte del karst de calizas paleozoicas del Calerizo Cacereño. La formación de la cavidad parece estar relacionada con un proceso intenso de karstificación estructural originado fundamentalmente por la corrosión desarrollada en favor de los planos de debilidad de la roca carbonatada. Las diaclasas y planos de estratificación de las calizas han jugado un papel fundamental en la formación de la cavidad por los procesos de disolución y erosión, a través del agua de lluvia infiltrada.

 

Reconstrucción ideal de la formación de cavidades en un mazizo cárstico (imagen cedidad por el EIA).

 

 

¿Cómo se rellenó de sedimentos?

A nivel sedimentario, el relleno se produjo por la entrada de materiales del exterior a partir de las aberturas producidas por la disolución de la caliza. En este sentido, se han localizado varias bocas de entrada que hoy aparecen selladas por colmatación de sedimentos detríticos, tanto autóctonos como alóctonos, sobre los cuales se han desarrollado espeleotemas en algunos puntos. Las principales entradas de materiales alóctonos se relacionan con varias cúpulas de disolución, que se localizan a lo largo de toda la cueva.

 

 

El descubrimiento de Maltravieso:
una afortunada casualidad

 

 En el verano de 1951, una noticia publicada en el periódico Extremadura anunciaba a la ciudadanía cacereña el descubrimiento fortuito, a raíz de la explotación de una cantera de caliza, de la cueva de Maltravieso.

 

Los obreros de la cantera informaron del hallazgo de restos humanos asociados a cerámicas, lo que puso en alerta a varios estudiosos cacereños. Entre ellos destacó la figura de D. Carlos Callejo Serrano, que se convirtió en el cronista y estudioso principal de la cueva. A pesar de la importancia de estos hallazgos, la explotación de la cantera continuó hasta destruirse 30 metros de la cueva.

 

Maltravieso, un refugio simbólico

Afortunadamente, en 1956, D. Carlos Callejo descubrió la existencia de arte parietal en Maltravieso, lo que supuso el cierre de la cantera y la salvación de la cueva. Callejo atribuyó estas representaciones simbólicas al Paleolítico superior y, gracias a sus publicaciones, Maltravieso salió del anonimato, recibiendo visitas de prehistoriadores españoles como el Dr. Almagro y el Dr. Jordà.

 

D. Martín Almagro, D. Carlos Callejo y D. Francisco Jordá -de izquierda a derecha- durante una de sus visitas a la Cueva de Matravieso.

 

La importancia de la cueva de Maltravieso transcendió el ámbito nacional y personalidades internacionales como el abate Glory, A. Sahly y Rolland, visitaron la cavidad. Las pinturas paleolíticas de Maltravieso, son las primeras localizadas en el suroeste peninsular, fuera de la tradicional franja de arte franco-cantábrica, lo que le valió en 1963 la declaración como Monumento Histórico Nacional y en 1985 la de Bien de Interés Cultural. Además, actualmente goza de la protección de la Junta de Extremadura.

 

Maltravieso, un yacimiento pleistoceno

 

A pesar de todo el interés que la cueva de Maltravieso había suscitado por su arte rupestre, hasta el año 2002 no se llevó a cabo ningún programa de investigación sistemático sobre el potencial arqueológico de la cueva. En ese año, el Equipo de Investigación Primeros Pobladores de Extremadura inició un conjunto de intervenciones (limpieza, conservación, excavación y difusión)que hoy en día continua y que han convertido a Maltravieso, además de estación simbólica, en un importante yacimiento paleolítico.

 

Equipo de Investigación Primeros Pobladores de Extremadura

 

 

 

La investigación en Maltravieso: de Callejo al EPPEX

 

 

A partir del reconocimiento de la cavidad como yacimiento arqueológico son varios los especialistas y equipos de investigación, que han realizado diversos estudios y publicaciones, sobre todo de sus pinturas. Entre 1957 y 1970, será D. Carlos Callejo el que realice la actividad arqueológica más intensa.

 

En 1986 un equipo dirigido por el Dr. Jordá lleva a cabo un estudio de las pinturas de Maltravieso, descubriendo más paneles y manos. Posteriormente, en 1995, un proyecto de investigación constituido por el Laboratorio de Estudios Paleolíticos de la U.N.E.D., pone en marcha la revisión de las representaciones pictóricas y grabados. Los resultados obtenidos permitieron ampliar el catálogo de representaciones artísticas.

 

Finalmente, en el año 2002 el EPPEX inicia un programa de intervenciones en Maltravieso, que contempla la limpieza y exploración de la cueva, el estudio de las condiciones de conservación del arte parietal y, posteriormente, diferentes excavaciones en rellenos de distinta cronología.

 

Maltravieso y EPPEX: excavar, investigar y divulgar

 

El Equipo de Investigación Primeros Pobladores de Extremadura lleva a cabo en la cueva de Maltravieso un programa de investigación transdiciplinar.

 

Las principales líneas de actuación son:

 

- Tecnología lítica: estudio de las herramientas utilizadas por nuestros antepasados en el marco de la evolución tecnológica de la humanidad. Técnicas de producción de herramientas y uso de las mismas. Análisis de materias primas utilizadas y control de los recursos del territorio.

 

Restauración de un hueso de la Sala de las Chimeneas

 

- Paleoecología: estudio de las relaciones hombre/medio gracias a las colecciones arqueopaleontológicas de los yacimientos excavados.

 

- Geoarqueología: Evolución del paisaje durante el cuaternario. Procesos erosivos y su interacción con los depósitos arqueológicos.

 

Dibujo de un núcleo de la Sala de los Huesos

 

- Geocronología: elaboración de programas sistemáticos de dataciones radiométricas para la elaboración de un marco cronológico donde situar todos los eventos históricos acaecidos durante el Pleistoceno extremeño.

 

- Gestión territorial: geografía del territorio paleolítico, ocupación y gestión de recursos. Espacio social y territorio.

 

- Arqueología espacial: modelos del espacio social. Dispersión de objetos en el yacimiento en relación a las actividades realizadas (arqueoestratigrafía).

 

Siglado de una herramienta lítica de la Sala de los Huesos.

 

- Paleoantropología:paleontología humana y paleopatología del género homo a través de la anatomía y morfometría comparada y de técnicas de antropología virtual 2D y 3D.

 

Además, el EPPEX ha llevado a cabo una serie de actuaciones que han permitido recuperar la memoria histórica de la cueva. Tanto la excavación en Maltravieso, como la socialización de los descubrimientos a través de exposiciones y actividades didácticas como La Feria de la Prehistoria, han reubicado Maltravieso, condenada al olvido durante años, en el ámbito cultural cacereño.

 

 

 

 Maltravieso: una estación de arte rupestre excepcional

 

 

 

Desde su descubrimiento en 1956 por Callejo, el conjunto de arte parietal de Maltravieso fue adscrito al Paleolítico Superior. En pocos años, esta estación de arte rupestre alcanzó gran fama mundial, debido no sólo a la calidad y cantidad de las representaciones, sino sobre todo a su situación geográfica, alejada de la tradicional zona franco cantábrica, donde se encuentran la mayor parte de cavidades con arte paleolítico.

 

 

El uso de Maltravieso como espacio simbólico no se restringe a los últimos grupos de cazadores recolectores que habitaron la zona en el Paleolítico Superior, sino que además, parece prolongarse hasta el Neolítico/ Edad de Bronce dada su utilización por las sociedades productoras como espacio sepulcral.

 

Actualmente, los estudios que hacen referencia al arte paleolítico en Extremadura demuestran que Maltravieso no es un caso aislado a escala regional.

 

Así, las representaciones parietales de la cueva de La Mina de Ibor (Castañar de Ibor), los grabados del Abrigo de la Minerva (Garlitos) y el conjunto de grabados al aire libre documentados en el pantano de Alqueva (Alconhel-Cheles), amplían los horizontes del Paleolítico superior en Extremadura

 

Además del arte parietal, durante las últimas excavaciones en la Sala de las Chimeneas, se han exhumando importantes restos de cultura material asociados a los grupos humanos del Paleolítico Superior. Estos son los primeros restos del Paleolítico Superior en Extremadura. Entre los objetos hallados destacan 2 conchas marinas perforadas, seguramente elementos ornamentales, un hueso grabado y un machacador de ocre de cuarciarenita.

 

Noticia en el períodico Hoy sobre los nuevos hallazgos de la Sala de las Chimeneas

 

 

Las pinturas y los grabados de Maltravieso

 

Las manos en negativo son el motivo más representado en la cueva de Maltravieso. En la actualidad se cuenta con un catálogo de 71 improntas. Éstas se encuentran repartidas por toda la cavidad, aunque se concentran básicamente en el área media de la cueva, lo que se conoce como Sala de las Pinturas, Galería de la Serpiente y Sala de las Columnas.

 

Las improntas muestran en ocasiones la palma de la mano, en otras incluso el antebrazo, pero en la mayoría de ellas sólo de observan los dedos. El catálogo parietal de Maltravieso se completa con motivos ideomorfos, figuras geométricas o abstractas que no tienen una concordancia con un sujeto real. Se han documentado trianguliformes, un meandriforme, haces de líneas rectilíneas paralelas, arcos concéntricos y puntuaciones, estas últimas, en algunos casos, asociadas a manos. En el contexto del arte paleolítico, estos signos pueden considerarse los elementos más significativos en número y diversidad, por lo que su presencia no debe considerarse excepcional.

 

Debido a la importancia de las representaciones de manos en Maltravieso, las manifestaciones de motivos zoomorfos tuvieron una atención secundaria. Los trabajos llevados a cabo han identificado dos ciervos, una cierva, dos bóvidos y los prótomos de un caprino. Pero de forma general, el bestiario parietal paleolítico es muy reducido en comparación con la enorme biodiversidad que rodeaba la vida cotidiana de las comunidades del final del pleistoceno.

 

 

 

Técnica del aerografiado

 

 

Según diferentes investigadores, la propuesta cronológica para el conjunto de Maltravieso es amplia, comenzando durante el Auriñaciense Medio-Final y terminando en el Solutrense Final/Magdaleniese Inicial. El arte parietal de Maltravieso se distribuye a lo largo de toda la cavidad, presentándose tanto en corredores como en salas más amplias.

 

El valor simbólico de las manos está más que atestiguado por su presencia en los imaginarios de todas las culturas y en todos los tiempos. Sin embargo, el código de comunicación en el que se inserta, desconocido, nos aleja de una posible interpretación segura. Pero su capacidad comunicativa es evidente, incluso como signo de pertenencia o de propio reconocimiento de la existencia individual. Las manos se configuran como elemento simbólico de gran fuerza expresiva y de ello da buena muestra el empleo de las mismas desde el Paleolítico Superior hasta la actualidad y en lugares tan alejados geográficamente como Australia, Argentina o Indonesia.

 

Los estudios más recientes apuntan al empleo de estas manos-símbolos como código de comunicación, teniendo en cuenta paralelos etnoarqueológicos, como los cazadores bosquimanos. Este grupo emplea un código de comunicación basado en posturas de manos y repliegue de dedos que les permite comunicarse sin ahuyentar a la presa durante la caza.

 

¿Cómo se pintaron?

 

Las manos fueron ejecutadas en su gran mayoría en negativo, es decir, las improntas fueron realizadas apoyando la mano sobre la superficie rocosa y aplicando mediante la técnica del aerografiado el pigmento, dando como resultado la forma en negativo. En todas las manos se empleó como pigmento el ocre.

 

Programa de conservación y estudio ombrométrico.

Las cuevas tienen una temperatura y humedad diferente del exterior, lo que crea un microclima único y específico para cada una de ellas. La presencia de organismos ajenos puede romper el frágil equilibrio interior, hecho que puede repercutir negativamente, en el caso de cavidades con representaciones artísticas, en la conservación de las mismas.

 

Cuando en el 2002 el EPPEX inicia su programa de intervenciones en Maltravieso, el estado de abandono en el que se hallaba la cueva no favorecía ninguna actividad arqueológica. Por ello, el programa, se proyectó en dos etapas: la primera de limpieza y sondeo; y la segunda de excavación y estudio.

 

 

Gráfico que muestra la evolución de la temperatura diaria en la Sala de las Chimeneas de la cueva de Maltravieso durante la intervención arqueológica.

 

 

Con anterioridad al inicio de las excavaciones se inició el programa MTV-air, un conjunto de medidas destinadas al control del microclima interior de la cueva, tanto de humedad y temperatura como del CO2.

 

Este programa todavía está vigente y en la actualidad ya disponemos de los primeros datos para entender el funcionamiento interno de la cueva y el impacto de la presencia de los excavadores durante las campañas anuales.

 

El análisis de los datos obtenidos nos muestra que la realización de los trabajos de investigación en el interior de la cavidad no modifica el microclima, garantizando la buena conservación de las pinturas.

 

Maltravieso, mucho más que una estación de arte rupestre

La cueva de Maltravieso es mundialmente conocida desde los años 60 por las representaciones de arte rupestre que alberga. Sin embargo, no se había realizado ningún programa de investigación para explorar su potencial como yacimiento arqueológico.

Desde el año 2002, la cavidad fue incluida en el estudio multidisciplinar del Pleistoceno Extremeño desarrollado por el equipo de investigación Primeros Pobladores de Extremadura. Las actuaciones realizadas hasta ahora se resumen en:

 

- Proyecto de conservación del conjunto artístico parietal de Maltravieso

 

- Recuperación del paisaje kárstico mediante la retirada de escombros y limpieza de la cavidad

 

- Prospección y sondeo de la Sala del Descubrimiento, Sala de la Entrada, Galería de acceso a la Sala de las Columnas y Sala de las Chimeneas

 

- Descubrimiento y excavación de la Sala de los Huesos

 

- Excavación de la Sala de las Chimeneas

Los resultados de las excavaciones han sido excelentes, ya que se han descubierto gran cantidad de huesos pertenecientes a especies animales ya extinguidas y herramientas de piedra que dieron la información que buscábamos: ¡Maltravieso es también un yacimiento paleolítico!

Tanto en la Sala de los Huesos como en la Sala de las Chimeneas se han encontrado numerosos restos arqueológicos y a pesar de que ambas excavaciones se encuentran en una fase inicial, hasta el momento han aportado una valiosa información sobre el modo de vida y el hábitat de los neandertales (Paleolítico Medio) y los Homo sapiens (Paleolítico Superior) que habitaron en el Complejo Cacereño. Su excavación aún continua.

 

Redescubriendo Maltravieso: los trabajos de limpieza.

 

 

El estado de abandono en el que se encontraba la cavidad no favorecía ninguna actividad arqueológica, ya que era imposible reconocer, por la acumulación de escombros, las formaciones geológicas y el propio espacio interior.

 

Trabajos de limpieza: transporte de escombros al exterior

 

 

Por ese motivo, los primeros trabajos acometidos por el EPPEX fueron de limpieza. Se trataba de sacar toneladas de escombros, generados por los constructores del camino interior, ejecutado en los años sesenta para el estudio de las pinturas. Estos trabajos dieron su fruto: se recuperó el espacio original y natural de la cueva y además, se descubrió la sala de los Huesos: un nuevo yacimiento pleistoceno.

 

Trabajos de limpieza: transporte de escombros al exterior

 

La Sala del Descubrimiento: la última ocupación de Maltravieso

La “Sala del Descubrimiento”, hoy desaparecida, se sitúa en la zona delantera de la entrada actual a la cueva de Maltravieso. Éste fue el primer espacio de la cavidad que contemplaron los trabajadores de la cantera de caliza que puso al descubierto este yacimiento y cuyo avance destruyó unos 30 m. del mismo.


Testimonios orales y artículos escritos por D. Carlos Callejo relatan el descubrimiento de los restos que la sala albergaba en su interior: recipientes cerámicos y restos humanos.

Sólo una mínima parte del conjunto original se conserva en el Museo de las Veletas de Cáceres, el resto fue objeto de expolio o bien se dispersó en colecciones privadas. Estos objetos son representativos de las últimas fases de ocupación y uso de la cavidad, con cronologías que van del Neolítico al Bronce.

El objetivo de la intervención del EPPEX en el año 2002 era comprobar la existencia, o no, de sedimentos in situ a pesar de los trabajos de demolición de las paredes. Los resultados obtenidos muestran que los trabajos de cantería no solo afectaron a las paredes sino también al suelo de la cavidad.

No obstante, el azar hizo que algunos restos humanos de Homo sapiens, procedentes de los enterramientos localizados en el momento del descubrimiento, se salvaran del expolio y cayeran en los huecos de interestratificación de la caliza.

Durante nuestra intervención se exhumaron, sin contexto arqueológico, los restos humanos de al menos 6 individuos de Homo sapiens. Éstos se suman a los cuatro cráneos y otros fragmentos óseos de la colección de Callejo, lo que enriquece la colección paleontológica del yacimiento y permite tener más datos de las poblaciones que utilizaron, por última vez, la cueva de Maltravieso con finalidades funerarias.

 

Restos humanos y cerámica

De la colección de Callejo, sólo se conserva una mínima parte del conjunto original, dos cráneos (uno de ellos trepanado) y algunos fragmentos óseos y cerámicos, que se encuentran en el Museo de las Veletas de Cáceres. El resto fue objeto de expolio o bien se dispersó en colecciones privadas.

 

Craneo trepanado (derecha,colección Callejo) y mandíbula de Homo sapiens (izquierda,colección EPPEX)

 

Nuevos restos humanos

 

Durante nuestra intervención se exhumaron, sin contexto arqueológico, cuantiosos restos humanos lo que enriquece la colección paleontológica del yacimiento y permite tener más datos de las poblaciones que utilizaron, por última vez, la cueva de Maltravieso con finalidades funerarias.

 

El estudio osteológico y paleopatológico desveló la presencia de al menos cinco individuos, todos ellos de edad infantil/juvenil. Los restos óseos recuperados incluyen un esqueleto casi completo de un individuo de aproximadamente ocho años que ha desvelado una serie de patologías relacionadas con estrés medioambiental. El estudio de estos restos humanos podrá inferir y caracterizar el modo de vida y la adaptación al nicho ecológico de este grupo humano que habitó el oeste de la Península Ibérica.

 

La cerámica, indicador de cronología relativa

 

Respecto a los restos de cerámica, varios investigadores han propuesto diferentes cronologías a través de la cerámica, desde el Neolítico hasta la Edad del Bronce, pasando por la indefinición entre ambos periodos, o los últimos estudios que propone una cronología Proto-Cogotas I para las cerámicas de Maltravieso.

 

 

La Sala de los Huesos: neandertales y hienas

Gracias a los trabajos de limpieza de los escombros procedentes del corredor efectuado en los años 60, se descubrió en el año 2003 la Sala de los Huesos, que recibió este nombre por la gran cantidad de restos faunísticos que allí se encontraron. En el momento de su descubrimiento la sala se encontraba prácticamente colmatada.

La Sala de los Huesos se encuentra situada en la zona que Callejo denominó como Galería de acceso a la Sala de las Columnas. Se trata de una sala angosta con morfología de tendencia oval irregular. La altura de los techos es variable, desde la decena de centímetros hasta un máximo 1,5 metros. Este aspecto ha dificultado en muchas ocasiones los trabajos de excavación.

El depósito de la Sala de los Huesos está datado entre 180 y 117 Ka. (estadios isotópicos 5 y 6/7), por lo que los restos arqueológicos que contiene se sitúan a finales del Pleistoceno medio que culturalmente se corresponde con el Paleolítico Medio.

Se han encontrado herramientas líticas confeccionadas en cuarzo y cuarcita que fueron talladas por los neandertales que habitaron el Calerizo Cacereño. Los huesos fósiles junto a los que se encuentran estas herramientas apuntan a que se usaron para procesar la carne de diferentes animales. Además, en la Sala de los Huesos encontramos numerosos restos de hiena y de algunos animales carroñeados por ellas, lo cual sugiere su funcionamiento en algunas etapas como cubil de estos carroñeros.

 

  La tecnología de los neandertales: la industria lítica

 

 

Los neandertales que tallaron las herramientas líticas de la Sala de los Huesos usaron como materia prima diferentes tipos de cuarzo, procedentes tanto de las inmediaciones del yacimiento, como transportados desde los Humedales de Malpartida de Cáceres, donde se encuentran el Millar y Vendimia.

 

Se han encontrado núcleos (matrices que se tallan para obtener lascas), lascas (cuchillos para cortar) y lascas retocadas como denticulados, muescas y raederas. Las características técnicas del conjunto lo sitúan en los tecnocomplejos de Modo 3.

 

 

La fauna del Pleistoceno medio: hienas, caballos y ciervos

 

 

La variedad de especies animales presentes en el depósito de la Sala de los Huesos es muy amplia destacando los carnívoros. Osos, lobos, linces, zorros, pero sobre todo hienas (Crocuta crocuta), representan algunos de los mamíferos presentes en el entorno de la cavidad durante el final de Pleistoceno medio.

 

Lasca retocada de cuarzo y diente de bóvido.

 

Por su parte, los herbívoros se encuentran representados por caballos y bóvidos salvajes (Equus ferus y Bos primigenius), ciervos y rinocerontes. Las marcas de corte y mordeduras preservadas en la superficie de los huesos nos indican que estos ungulados fueron las presas habituales de hienas y homínidos.

 

 


La Sala de las Chimeneas: Los primeros Homo sapiens.

 

En esta sala se encuentran diferentes representaciones parietales: paneles con representaciones de 12 manos en negativo, grabados de zoomorfos y motivos geométricos. Pero además, es el primer y hasta ahora único yacimiento en Extremadura con un registro de Paleolítico Superior en estratigrafía.

La Sala de las Chimeneas es la última de las cámaras que conforman la Cueva de Maltravieso partiendo de su entrada actual. Se trata de una gran sala de morfología oval de unos 17 metros de perímetro que contiene varios paneles con diferentes representaciones parietales.

 

Grabado de prótomos de ciervo en la Sala de las Chimeneas

 

El nivel arqueológico excavado ha proporcionado elementos arqueológicos pertenecientes al Paleolítico superior, directamente relacionados con los grupos de cazadores-recolectores que transitaron la Cueva de Maltravieso al final de Pleistoceno. Estos cazadores recolectores llegados a Europa desde África hace unos 50.000 años, pertenecieron a nuestra propia especie Homo sapiens.

Entre las innovaciones tecnológicas de los recién llegados se encuentra el simbolismo, la amplificación del espectro de recursos explotados o la capacidad de realizar grandes desplazamientos. Estas novedades evolutivas han sido documentadas en la Sala de las Chimeneas.

 

 Homo sapiens: una especie con nuevas capacidades

 

La industria lítica

 

A diferencia del conjunto industrial de la Sala de los Huesos, el hallado en la Sala de las Chimeneas muestra variedad de materias primas. Los Homo sapiensque tallaron y utilizaron estas herramientas, entre las que se encuentran núcleos, lascas, láminas y retocados (muescas, denticulados y raspadores) usaron cuarzo, cuarcita y sílex de diferentes tipos. El sílex proviene de cientos de kilómetros, lo que denota su capacidad para realizar largos desplazamientos e intercambio de materiales entre grupos.

 

La fauna

Las especies presentes en la Sala de las Chimeneas están dominadas por los ungulados. Los caballos y ciervos dominan en el conjunto, aunque son los restos de lepóridos (conejos y liebres) los que se presentan de forma más abundante. Los restos óseos parecen tener diferentes orígenes, aunque la mayoría son el producto de la acumulación por parte de los seres humanos y de algunos pequeños carnívoros.

 Arte mueble

 A parte de las representaciones parietales de la Cueva de Maltravieso, las excavaciones realizadas en la Sala de las Chimeneas han proporcionado otros elementos que se relacionan con el mundo simbólico de los cazadores-recolectores finipleistocenos. El adorno personal en forma de cuentas de collar realizadas con conchas marinas o los gravados abstractos realizados sobre huesos son algunos ejemplos de ello.

 

 

La capacidad de pensamiento simbólico nos diferencia de las demás especies de homínidos que han existido previamente. El arte rupestre y los elementos de adorno documentados en la Sala de las Chimeneas, son expresiones de esta capacidad.

¿Se puede visitar Maltravieso?

 

Por motivos de conservación del conjunto de arte parietal, la cueva de Maltravieso no está abierta al público. No obstante se puede visitar indirectamente.

 

La cueva comparte espacio con el parque de Maltravieso y el Centro de Interpretación, actualmente en proceso de reforma.

 

Además, el EPPEX realiza en Semana Santa una Jornada de Puertas Abiertas "Maltravieso Directo", en la que se puede ver la excavación en directo y un video en el que se recorre la cueva. Esta actividad se realiza en el marco de actividades de La Feria de la Prehistoria.

 

 ¿Cómo llegar a Maltravieso?

 

La cueva de Maltravieso está integrada en la ciudad de Cáceres, es uno de los pocos ejemplos de cuevas urbanas junto con la cueva de Lazaret en Niza. Así, ¡es muy fácil llegar y merece la pena vistitarla!

 

 

 

Horario del Centro de Interpretación

 Lunes a Sábado 9:00 a 14:30
Domingos 9:15 a 14:30

 Teléfono: 927 01 08 77

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